martes, 25 de noviembre de 2014

Hombres.

Hombres, esa masa de músculos, huesos y sangres. Son lo mas parecido a animales. No tienen sentimientos, ni capacidad de ponerse en el lugar del otro. Desde que nacemos hasta que nos morimos estamos en pleno contacto con ellos, y por desgracia desde mi punto de vista, nos sentimos atraídas por ellos. Digo por desgracia porque, si pensamos un poco, las mujeres somos realmente estúpidas es decir, nos enamoramos de un ser totalmente inutil, inutil por el hecho de que son totalmente incapaces de valerse por si mismos o de madurar. He llegado a cierto punto en mi vida en que le he cogido cierta repulsión a los hombres. Solo saben hacer daño. Son infieles por naturaleza, solo saben ir de flor en flor, un día con una, otro día con otra y así se tiran hasta que se "enamoran", o eso creen, porque ellos creen que han encontrado el amor, a la chica perfecta, a la chica de sus ojos, hasta que ¡oh! sorpresa, una mujer mas guapa, mas alta y mas rubia aparece en sus vidas y bye bye al supuesto "amor de su vida".
Así son los hombres, y las mujeres hemos evolucionado muchísimo para tener que estar dependiendo de esta masa de músculos sin sentimientos.